Details
Descripción
Gel de higiene íntima que proporciona extra protección y contribuye a prevenir molestias íntimas. Fórmula extra protectora con pH 3.5 que ayuda a mantener el equilibrio fisiológico del pH de la zona íntima. Contribuye a prevenir molestias íntimas incluso en las situaciones de mayor riesgo. Enriquecido con Glicerina, que proporciona una acción hidratante. Potenciado con una molécula antiolor, eficaz contra los olores. Respeta el equilibrio fisiológico natural de las mucosas. Clínicamente testado.
Modo de empleo
Apto para el uso diario y siempre que busques extra protección en las situaciones de mayor riesgo, por ejemplo: Durante la menstruación. Durante el embarazo. Durante el postparto. Antes y después de las relaciones sexuales.
Consejo Farmacéutico
La sequedad vaginal es un problema benigno, pero molesto, que afecta a muchas personas. Puede aparecer a cualquier edad y originarse por diferentes causas: la disminución de estrógenos durante la menopausia, la etapa del postparto, la toma de ciertos medicamentos o tratamientos médicos, infecciones vaginales recurrentes, niveles muy altos de estrés…
Se debe a una disminución del flujo vaginal y suele haber un desequilibrio en la microbiota vaginal. Los síntomas que conlleva son sensación de tirantez, ardor, picores, o dolor, y suelen incrementarse durante las relaciones sexuales o al orinar.
Por un lado, es recomendable utilizar limpiadores con un pH compatible con el de la zona vulvar, para contribuir así a su equilibrio. Además, los hidratantes vulvares (externos) y vaginales (internos,) o vulvo-vaginales si sirven para ambas localizaciones, contribuyen a mantener la mucosa hidratada y confortable. Asimismo, el uso de lubricantes de base acuosa también puede facilitar las relaciones sexuales. Todos ellos son productos complementarios, cada uno tiene una función concreta. Siempre es aconsejable acompañar su uso con unos hábitos de higiene adecuados, una alimentación variada y que incluya grasas de calidad (aceite de oliva, frutos secos...), así como seguir las indicaciones de tu ginecólogo/a en cada situación concreta.
Si los síntomas no mejoran, consulta con tu ginecólogo/a.