ANTES DEL PRIMER USO:
- La primera vez que utilices la copa menstrual debes esterilizarla.
- Llena un cazo con agua, cuando el agua esté hirviendo sumerge la copa durante 3-4 minutos.
- Retira la copa y déjala enfriar boca abajo.
- Al final de cada ciclo menstrual se recomienda repetir este proceso para mantener la copa perfectamente limpia.
COLOCACIÓN: Lávate bien las manos y adopta la postura que te sientas más cómoda (sentada en el inodoro, de pie, de cuclillas...).
Tienes dos opciones para plegar la copa:
- A. Presiona los lados de la copa hasta juntarlos y luego dobla la copa por la mitad hasta formar una ‘U’.
- B. Coloca un dedo sobre el borde superior de la copa y presiona hacia adentro para formar un triángulo. Introduce la copa en dirección al coxis o base de la columna vertebral. La colocación ideal de la copa es más baja que la de los tampones.
Una vez introducida en la vagina, suelta la copa, esta se abrirá y se adaptará.
Para saber si está bien colocada, gírala 360º cogiéndola por la base (encima del tirador).
Si está bien puesta debe girar con facilidad. EXTRACCIÓN: Vaciar la copa, como mínimo, una vez cada 12 horas, según la intensidad del flujo menstrual.
Adopta la postura que te sientas más cómoda (sentada en el inodoro, de pie, de cuclillas...), busca el manguillo la base de la copa.
Puedes ayudarte empujando con los músculos abdominales/pélvicos para retirarla más fácilmente.
Tira suavemente hasta que salga lo suficiente para poderla sujetar firmemente por la base.
Cuando la hayas retirado completamente, vacía el contenido en el inodoro.